La HORRIBLE VERDAD sobre el niño que siempre está dormido en los brazos de los limosneros

Todos los hemos visto, sobre todo en las grandes ciudades, apostados en alguna esquina transitada, echados contra la pared, con un simple cartel y un tarro donde poder recibir la caridad de la gente. Los limosneros, esas personas que lo han perdido todo y solo buscan algo con lo que salir adelante, siguen siendo una triste realidad a día de hoy.

Algunos de ellos “trabajan” solos, por su cuenta, haciendo algún tipo de espectáculo. Otros, sin embargo, solo se mantienen en esas calles, tratando de inspirar la lastima de los transeúntes. Y para conseguirlo, no dudan en utilizar incluso a sus niños pequeños, algo que hace que muchos sientan verdadera pena con respecto a ellos.

En ocasiones, estos niños ni siquiera pertenecen al limosnero o limosnera de turno, sino que son prestados o alquilados, a cambio de un pequeño porcentaje, para conseguir que los transeúntes les den más dinero al verlos así en la calle. Los niños nos inspiran más lástima, está claro, pero dando dinero a estas personas solo estamos premiando ese comportamiento.

LA TRISTE VERDAD SOBRE LOS NIÑOS DE LOS LIMOSNEROS

Si queremos que esto termine, lo mejor es no darles dinero, sino alimentos. Así al menos podrán comer y no tendrán más remedio que gastar eso es lo que necesitan, y no en otro tipo de cosas.